Patricia Grogg entrevista a la científica cubana Concepción Campa

Fecha: jueves, 2 de septiembre, 2010 16:20
 
Patricia Grogg entrevista a la científica cubana Concepción Campa
 
LA HABANA, sep (IPS) – Aún hoy, tras varios años de comprobada eficacia, la vacuna cubana contra la meningitis B sigue siendo ignorada por países industrializados, mucha de cuya literatura médica declara inexistente la inmunización contra ese serotipo.
"Hay muchas barreras regulatorias, obstáculos que imponen a veces las propias transnacionales", dijo a IPS la científica cubana Concepción Campa, que encabezó el grupo de investigadores que en los años 80 descubrió y desarrolló la vacuna salvadora de millones de niñas y niños.
VA-MENGOC- BC es la única vacuna disponible en el mundo contra la enfermedad causada por el meningococo B y está incluida desde 1991 en el esquema nacional de inmunización infantil de Cuba. Desde entonces, la meningitis no es un problema de salud pública en esta isla.
"También se ha usado con éxito en otros países de América Latina, como Brasil, Argentina, Uruguay, Colombia y algunos centroamericanos. La vacuna es indiscutiblemente más aceptada que en sus inicios, pero sigue sin entrar en Europa", explicó Campa, presidenta-directora general del Instituto Finlay.
La mitad del personal del Finlay son mujeres. Sus ofertas de investigación, desarrollo y producción de vacunas y sueros incluyen también protección contra la meningitis A y C, la leptospirosis, la difteria, le tétanos, la fiebre tifoidea y la tos ferina.
IPS: Busqué al azar en Internet y encontré literatura médica de Europa que dice que no existe una vacuna contra la meningitis tipo B, cuando ustedes la tienen desde principios de los 90. ¿Cómo es posible?
CONCEPCIÓN CAMPA: Esa vacuna debe competir con (laboratorios) transnacionales que tienen programas de mercadeo muy costosos y son elaborados con mucha inteligencia empresarial.
Hemos conversado con algunas compañías, pero desde el inicio nos aclaran: "somos una firma lucrativa y nuestra principal razón son los porcentajes de ganancia. Por supuesto, además trabajamos para la salud".
Para nosotros ese principio supone una desventaja. Trabajamos ante todo en bien de la salud humana, no para lucrar, y no disponemos de los volúmenes de dinero que hacen falta para el mercadeo y la información a la población. La antimeningocócica B ha sufrido bastante en este tema.
IPS: Pero Cuba necesita aumentar sus ingresos financieros y la biotecnología es una vía para ello.
CC: De acuerdo, solo que nuestras ganancias nunca serán equiparables a las obtenidas por las transnacionales. No es que estemos en pérdida, no podríamos, pues necesitamos investigar y desarrollar nuevos productos. Pero no es comparable el lucro de las transnacionales con las utilidades que obtenemos nosotros.
IPS: Cuba ha optado en el campo de la biotecnología por trabajar de manera conjunta con terceros países. ¿Es así también en el caso del Instituto Finlay?
CC: El primer convenio surgió con Brasil y justamente a partir de la antimeningocócica B, allá por 1990 o 1991. Necesitaban volúmenes enormes de esa vacuna y nosotros teníamos capacidad para los principios activos, pero no para el proceso industrial final de llenado y envase.
Nos asociamos para enviarles el preparado en botellones, lo que abarataba el costo de la vacuna para ellos y a nosotros se nos facilitaba el proceso industrial. Así nació una colaboración que con Brasil ha sido muy fuerte.
IPS: Un buen antecedente para la asociación entre el Instituto Finlay y el gubernamental Instituto de Tecnología en Inmunobiológicos, Bio-Manguinhos, de Brasil, a fin de producir vacunas destinadas al llamado cinturón de la meningitis en África…
CC: Así es. En 2006 recibimos la solicitud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para producir la antimeningocócica A-C que se necesitaba para encarar brotes epidémicos en África. Nos asociamos y pasamos juntos la calificación de la OMS. Es una colaboración Sur- Sur que marcha muy bien.
Construimos una planta totalmente con inversión cubana para fabricar esa vacuna, que inauguramos en diciembre de 2008. Ahora estamos trabajando además la antimeningocócica W-135, una de las que está impactando más en África. También responde a una emergencia planteada por la OMS.
Según el acuerdo, Cuba vende a Brasil el principio activo de la vacuna. La nación sudamericana lleva a cabo el final del proceso, que incluye llenado, liofilización (desecación al vacío y a muy bajas temperaturas), envasado, etiquetado y controles de calidad, para luego vender a los organismos internacionales o directamente a países africanos.
IPS: ¿Con qué otros países existen convenios de colaboración?
CC: Tenemos proyectos de investigación con Malasia y algunos países de Europa, como Gran Bretaña, Suecia, Suiza e Italia. En América Latina, con Chile, México, Argentina, con el mismo Brasil, en investigaciones básicas. En producción, la colaboración más fuerte siempre ha sido con el gigante sudamericano.
Hay otros intentos. Conversaciones y procesos de negociación para producciones cooperadas con Vietnam, India, Egipto y China, entre otros países. También hemos intentado esta colaboración con Sudáfrica. El primer paso sería la producción y después la transferencia de tecnología.
IPS ¿Cuál es el secreto para desarrollar una industria tan compleja en condiciones de país en desarrollo?
CC: Cuba cuenta con varias fortalezas de trabajo. La primera es la prioridad concedida por el Estado, que hizo inversiones millonarias para tener la industria que hoy tenemos. La segunda radica en sus recursos humanos, resultado de un proceso revolucionario que elevó la educación a un primer lugar.
Otra fortaleza es la colaboración entre todos los centros de investigación. Nosotros no competimos, nos ayudamos. Ahora mismo, la vacuna contra el neumococo la estamos haciendo entre dos instituciones científicas. Cada una tiene su independencia económica y organizativa, pero en el trabajo somos de verdad una familia que se quiere y se entiende.
IPS: ¿La vacuna contra el neumococo es ya una realidad?
CC: La estamos trabajando en colaboración con el Centro de Química Biomolecular porque el neumococo se ha convertido en una de las primeras causas de enfermedades infecciosas, no solo en los niños de Cuba, sino en otras partes del mundo. Es una vacuna que ya existe, pero falta adecuarla en su composición, eficacia y precio. Está bastante avanzada y aspiramos a hacer los primeros ensayos clínicos próximamente.
Esta bacteria ocasiona neumonía, meningitis y otitis. Es una vacuna de siete valencias o sea que protege contra los siete tipos de neumococo más comunes en Cuba y América Latina. Cada desarrollo nuestro parte de una necesidad de salud de éste o de otros países del Sur.
IPS: ¿Qué otros proyectos ocupan a su institución?
CC: El desarrollo más inmediato es el de la antimeningocócica W-135, que ya está casi terminada y los ensayos clínicos se harán en enero próximo. Cuando se trata de un producto que ya está en el mercado, las regulaciones permiten demostrar que es igual o superior a los que ya existen. (FIN/2010)
 
 

 

 Patricia Grogg entrevue à la Cubaine scientifique Concepción Campa

 LA HAVANE, sep (IPS) – Toujours aujourd’hui, après quelques années d’efficacité vérifiée, le vaccin cubain contre la méningite Bon continue d’être ignoré par des pays industrialisés, beaucoup de dont la littérature médicale déclare l’immunisation inexistante contre ce sérotype.

 "Il y a beaucoup de barrières régulatoires, obstacles que les propres transnationales imposent parfois", a dit à IPS la Cubaine scientifique Concepción Campa, qui a pris la tête du groupe d’enquêteurs qui en années 80 il a découvert et elle a développé, la salvatrice bovine de millions de petites filles et d’enfants

VA-MENGOC-BC est le vaccin unique disponible dans le monde contre la maladie causée par le Bon meningococo et est inclus dès 1991 dans le schéma national d’immunisation infantile de la Cuba. Depuis lors, la méningite n’est pas un problème de santé publique dans cette île.

 "Il s’est aussi employé avec succès dans d’autres pays de l’Amérique latine, comme le Brésil, l’Argentine, l’Uruguay, la Colombie et quelques habitants de l’Amérique centrale. Le vaccin est plus indiscutablement accepté que dans ses commencements, mais il suive sans entrer en Europe", il a expliqué Il excelle, une présidente – directrice générale de l’Institut Finlay.

 La moitié du personnel du Finlay elles sont des femmes. Ses offres de recherche, de développement et production de vaccins et de sérums incluent aussi une protection contre la méningite À et Certain, le leptospirosis, la diphtérie, il un tétanos, la fièvre

 

IPS : j’ai cherché au hasard dans Internet et ai trouvé la littérature médicale de l’Europe qu’il dit qu’un vaccin n’existe pas contre la méningite un Bon type, quand vous l’avez depuis des principes des 90. Comment est-ce possible ?

 CONCEPCIÓN RASE : Ce vaccin doit concourir avec les (laboratoires) transnationaux qui ont des programmes très coûteux de commercialisation et sont élaborés par beaucoup d’intelligence patronale.

 Nous avons conversé avec quelques compagnies, mais depuis le commencement ils nous rincent : "je suis une signature lucrative et notre raison principale sont les pourcentages de gain. Naturellement, de plus nous travaillons pour la santé".

Pour nous ce principe suppose un désavantage. Nous travaillons avant tout dans un bien de la santé humaine, non pour gagner, et nous ne disposons pas des volumes d’argent qui sont nécessaires pour la commercialisation et l’information à la population. Le Bon antimeningocócica a subi assez dans ce sujet.

 IPS : Pero Cuba a besoin d’augmenter ses recettes financières et la biotechnologie est une route pour cela.

 CC : d’un accord, seulement que nos gains ne seront jamais comparables avec les obtenues par les transnationales. Ce n’est pas que nous sommes dans une perte, nous ne pourrions pas, puisque nous avons besoin de faire des recherches et de développer de nouveaux produits. Mais le lucre des transnationales n’est pas comparable les utilités que nous obtenons.

 

IPS : la Cuba a choisi dans le domaine de la biotechnologie de travailler d’une manière conjointe avec pays tiers. Est-il tel aussi dans le cas de l’Institut Finlay ?

 CC : La première convention a surgi avec le Brésil et justement à partir du Bon antimeningocócica, aux environs de 1990 ou 1991. Ils avaient besoin d’énormes volumes de ce vaccin et nous avions une capacité pour les actifs principes, mais non pour le processus industriel final de remplissage et de paquet.

 Nous nous associons pour les envoyer préparé dans des grandes bouteilles ce qui baissait le prix du prix du vaccin pour ceux-ci et le processus industriel était facilité à nous. Ainsi est née une collaboration qui avec le Brésil a été très forte

IPS : Un bon antécédent pour l’association entre l’Institut Finlay et l’Institut gouvernemental de Technologie dans Inmunobiológicos, Bio-Manguinhos, du Brésil, pour produire des vaccins destinés à la ceinture dénommée de la méningite à l’Afrique …

 CC : Ainsi il est. En 2006 nous recevons la demande de l’Organisation Mondiale de la Santé (OMS) pour produire l’antimeningocócica À Certain qui était eu besoin pour affronter des bourgeons épidémiques à l’Afrique. Nous nous associons et passons ensemble la qualification de l’OMS. C’est une collaboration le Sud – le Sud qui marche très bien.

 

Nous construisons une plante totalement avec un investissement cubain pour fabriquer ce vaccin que nous inaugurons en décembre 2008. Maintenant nous travaillons de plus l’antimeningocócica W-135, une de que impacte plus à l’Afrique. Il répond aussi à une urgence projetée par l’OMS.

 Selon l’accord, la Cuba vend au Brésil l’actif principe du vaccin. La nation sud-américaine réalise la fin du processus, qui inclut un remplissage, une lyophilisation (un assèchement au vide et aux très basses températures), emballé, étiqueté et des contrôles de qualité, pour tout de suite vendre aux organismes internationaux ou directement aux pays africains

IPS : avec quels autres pays des conventions de collaboration existent-elles ?

 CC : Nous avons des projets de recherche avec la Malaisie et quelques pays de l’Europe, comme la Grande-Bretagne, la Suède, la Suisse et l’Italie. L’Amérique latine, avec le Chili, le Mexique, l’Argentine, avec le même Brésil, dans des recherches basiques. Dans une production, la plus forte collaboration a toujours été avec le géant sud-américain.

 Il y a d’autres tentatives. Des conversations et des processus de négociation pour des productions coopérées avec le Vietnam, l’Inde, l’Égypte et la Chine, entre d’autres pays. Nous avons aussi tenté cette collaboration avec l’Afrique du Sud. Le premier pas serait la production et après le transfert de technologie.

 

IPS : quel est le secret pour développer une industrie si complexe dans des conditions de pays dans un développement ?

 CC : la Cuba dispose de quelques forces de travail. La première est la priorité accordée par l’État, qui a fait des investissements des millionnaires pour avoir l’industrie qu’aujourd’hui nous avons. La deuxième réside à ses ressources humaines, le résultat d’un processus révolutionnaire que l’éducation a élevé à un premier lieu.

 Une autre force est la collaboration entre tous les centres de recherche. Nous ne concourons pas, nous nous aidons. Tout de suite, le vaccin contre le pneumocoque nous la faisons entre deux institutions scientifiques. Chacune a son indépendance économique et organisationnelle, mais au travail nous sommes vrai une famille qui s’aime et elle se comprend.

IPS : contre le pneumocoque le vaccin est-il déjà une réalité ?

 CC : Nous la travaillons en collaboration avec le Centre de Chimie Biomoléculaire parce que le pneumocoque s’est converti en l’une des premières causes des maladies infectieuses, non seulement chez les enfants de la Cuba, mais en d’autres parties du monde. C’est un vaccin qui existe déjà, mais un manque l’approprier dans sa composition, efficacité et prix. Elle est assez avancée et nous aspirons à faire les premiers essais cliniques prochainement.

Cette bactérie occasionne une pneumonie, une méningite et otitis. C’est un vaccin de sept valences ou bien qu’il protège contre les sept types les plus communs de pneumocoque en Cuba et l’Amérique latine. Chaque développement notre dépêche d’une nécessité de santé de celui-ci ou d’autres pays du Sud.

 IPS : quels autres projets occupent-ils son institution ?

 CC : Le développement le plus immédiat est celui-là de l’antimeningocócica W-135 qui est presque déjà terminé et les essais cliniques seront faits en proche janvier. Quand il s’agit d’un produit qui est déjà sur le marché, les régulations permettent de démontrer qu’il est égal ou supérieur à ceux qui existent déjà. (FIN/2010)

 Il date : un jeudi, il 2 septembre, 2010 16:20

 
 
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